Esta es una de las obras más aclamadas de este artista español. Conservada hoy en el Museo Nacional del Prado de Madrid, esta pintura hace alusión a la Fabula de Aracné.
El mito de Aracne
Cuenta el mito que Aracné, o Lidia, era una habilidosa tejedora. Pero su habilidad iba de la mano de su avaricia y retó a la diosa griega Atenea, diosa de los artesanos, a batirse en una competencia para demostrar quién era la mejor. Aracné se lució en aquella competencia que duró horas y así también lo hizo Atenea, disfrazada de anciana. Pero en el tapiz de Aracné los dioses griegos retratados estaban ridiculizados, mientras que los de Atenea, eran llevados a su esplendor y venerados. Aracné frente al reto de Atenea por esto último, se sintió ridiculizada y quiso suicidarse. Atenea le perdonó la vida, pero a cambio la convirtió en una araña condenada a tejer a lo largo de toda su vida.
“Las hilanderas”
Esta obra es de una gran belleza pictórica. En ella se hace alusión al momento justo en el que Aracné acaba de ser convertida en araña por la diosa Atenea. Se observa a un grupo de más de cinco hilanderas, en un centro de hilados español que se llamaba Santa Isabel. Lidia, es la mujer de la derecha concentrada de espaldas en su hilado. Mientras que Atenea es la mujer de la izquierda, que parece anciana, pero al mostrar su pierna denota que no lo es. De fondo un tapiz, con mujeres de clase más alta observando el trabajo. O una alusión al tapiz que realizó Lidia.
Se trata de un óleo sobre lienzo que tiene una dimensión de 222 cm por 283 cm que realizó Diego Velázquez en el año 1657. Es una obra representativa del estilo barroco clásico español, con grandes cuestiones a destacar como pericia de este artista español. El uso de la perspectiva es casi desde lo alto, dando una sensación panorámica al espectador. Esto permite también ver la obra en diferentes escenas, pudiendo tener una visión global de todo el relato y los personajes. La anatomía humana esta excelentemente realizada, al igual que el juego de luces que lleva al espectador a hacer un recorrido perfecto de cada una de las mujeres. Y el uso del color y la pincelada ágil, anticipa mucho antes lo que los maestros impresionistas iban a traer.
Diego Velázquez fue el máximo exponente de la pintura barroca española. Nacido en el año 1599 y muerto en el año 1960 es conocido por su vasta producción artística habiéndose convertido en una pieza clave del arte universal y un fiel represente de la pintura española.