La “Victoria Alada de Samotracia” es una enorme figura de mármol que se encuentra en el museo del Louvre en Paris. Tiene una dimensión de casi tres metros de altura y pertenece al periodo helenístico. Esta magnifica escultura representa a Niké la diosa justamente de la victoria. La escultura lamentablemente perdió Su cabeza, pero eso no deja que su estilo, estética y la belleza de sus alas dejen absortos a los espectadores que asisten día a día al museo a contemplar sus obras.
Esta escultura impacta por su belleza única. Se trata de la Diose Niké vestida con una fina túnica y unas enormes alas que le salen por detrás. Niké se encuentra subida en la proa de un barco y su cuerpo parece hacerle frente a la fortaleza del viento griego. Esto lo delatan sus ropas, sus pliegues y sus alas y plumas hacia atrás. Pero ese fuerte viento no atenta contra el equilibrio de esta diosa griega, que se mantiene firme y colosal hacia el frente.
Samotracia, es una isla griega que en su momento estuvo en disputa por los sirios. Esta, al norte del Mar egeo y de echo muy cercana a Turquía. Esta batalla fue la que permitió vencer a Antíoco III rey de los sirios. Por tal motivo “Victoria Alada de Samotracia” representa esta batalla y por ende tiene un altísimo valor artístico e histórico. La historia de su descubrimiento está ligada a Charles Champoiseau, quien en el año 1863 decidió acercarse al santuario del egeo de los grandes dioses en búsqueda de tesoros arqueológicos. A pocos días de las primeras excavaciones él y su equipo dieron con esta escultura al grito de: “encontramos una mujer!”. Al año, luego de un largo viaje, “Victoria Alada de Samotracia” llegó al museo del Louvre y desde allí ha pasado por sucesivas restauraciones hasta el año 2014. Años más tarde a su hallazgo inicial, se encontraron los pedazos de la proo que hacían de base. Una misión especial se eligió luego para hallar su cabeza, pero no se logró.
Cada uno de los pliegues de esta escultura, cada uno de los músculos de la mujer y cada una de las plumas que conforman sus enormes alas son de una belleza única. Esta obra representa un gran tesoro cultural, histórico y artístico que afortunadamente fue encontrado y preservado para ser hoy admirado en el Museo del Louvre.